GUÍA PARA PROYECTOS Y EJECUCION DE OBRAS DE APANTALLAMIENTO ACÚSTICO EN CARRETERAS
Reconocimiento de valor
Introducción
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (MITMS) publicó en 2024 la “Guía para el proyecto y ejecución de obras de apantallamiento acústico en carreteras”, documento de gran utilidad para un sector en crecimiento que en los próximos años supondrá una inversión relevante para el Estado gracias a su impacto en la reducción de la contaminación acústica y la sostenibilidad marcada desde Europa.
El propósito de este artículo es aclarar las dudas que han surgido entre proyectistas, fabricantes e instaladores acerca de cómo debe de usarse esta Guía, que en ocasiones se está interpretando y empleando de manera incorrecta.
En esta breve introducción, la principal consideración que se quiere subrayar es que los valores generales o mínimos que establece la Guía en diversos apartados, acústicos, mecánicos, de espesor o de otro ámbito, no deben emplearse de forma indiscriminada, sino que solo pueden emplearse cuando no exista un proyecto de apantallamiento acústico previo. Cuando sí haya proyecto, los requisitos fijados por éste prevalecen sobre los generales establecidos por la Guía, pudiendo ser más o menos exigentes que aquellos.
1. Interpretación de las Tablas de valores mínimos acústicos
Lo que dice la Guía
La Guía, en su capítulo 5, establece los valores mínimos de absorción y aislamiento acústico aplicables tanto en condiciones de campo sonoro directo como en campo sonoro difuso, diferenciándolos según la tipología de pantalla acústica considerada.
La Guía establece que los valores mínimos de absorción y aislamiento acústico indicados en el apartado 5 son aplicables únicamente en ausencia de un proyecto específico. Cuando existe proyecto, las características de cada pantalla deben definirse en función del estudio acústico y de los objetivos de calidad que éste determine, atendiendo a su altura, longitud, posición, cargas estructurales y demás condicionantes técnicos. Por tanto, los valores mínimos de la Guía no sustituyen al diseño de proyecto, sino que actúan como referencia de uso excepcional cuando no se disponga de dicho proyecto.
Errores de uso e interpretación de la Guía
Uno de los principales problemas detectados en la aplicación práctica de la Guía es la interpretación inadecuada de las tablas de valores mínimos de prestaciones acústicas. Con frecuencia, quienes intervienen en la gestión y control de la obra asumen dichos valores como los requisitos básicos a cumplir en todo caso.
La Guía aclara qué influencia acústica tiene la disposición de pantallas como elementos reductores de ruido. En aras de buscar siempre la solución más ventajosa desde el punto de vista técnico y económico, es importante comprender el grado de influencia de estos elementos para evitar prescribir soluciones que no se ajusten a la necesidad real y por tanto no sean eficientes.
Por ejemplo, la Guía advierte que la pérdida por inserción (IL) , “diferencia en decibelios entre el ruido medido antes y después de instalar una pantalla”, puede variar de forma muy amplia:
- 5–25 dB en zona de sombra (según el modelo CNOSSOS), en función de la diferencia de caminos y de la frecuencia.
- 0–5 dB en zona de penumbra (línea de visión rasante), donde la atenuación es limitada.

Imagen 1. Esquema general de funcionamiento de la pantalla.
Es decir, independientemente del panel acústico seleccionado, no se va a poder conseguir una atenuación mayor de 25dB en zona de sombra, ni de 5dB en zona de penumbra.
Como dato adicional, la Guía indica que, para obtener 15 dB de atenuación en zona de sombra, el aislamiento del panel debe superar al menos en 10 dB la perdida por inserción (IL) deseada por tanto este valor debería de ser ≥ 25 dB
Todos estos datos sirven de ayuda al proyectista a la hora de proyectar la pantalla en cada proyecto y según las necesidades de atenuación acústica en cada proyecto.
El estudio acústico es necesario en cada proyecto para saber cuál es la atenuación esperada por perdidas por inserción (IL).
Consideraciones a tener en cuenta
La Ley 37/2003 del Ruido y su desarrollo reglamentario (RD 1367/2007) obligan a que, antes de iniciar cualquier obra que modifique el ambiente sonoro, se redacte un estudio acústico y, en su caso, un proyecto constructivo. La Guía asume esta exigencia y recuerda que el proyectista debe analizar las exigencias establecidas en materia de ruido aplicando, en todo caso, los límites más restrictivos.
Por otro lado, la Guía establece que los valores mínimos de absorción y aislamiento acústico indicados en el apartado 5 son aplicables únicamente en ausencia de un proyecto específico. Cuando existe proyecto, las características de cada pantalla deben definirse en función del estudio acústico y de los objetivos de calidad que éste determine, atendiendo a su altura, longitud, posición, cargas estructurales y demás condicionantes técnicos. Por tanto, los valores mínimos de la Guía no sustituyen al diseño de proyecto, sino que actúan como referencia de uso excepcional cuando no se disponga de dicho proyecto
El proyectista es el que tiene que determinar la altura (h), la longitud (ℓ) y la distancia a la fuente y al receptor. En cada proyecto estos valores serán diferentes y el requisito en cuanto a prestaciones intrínsecas del panel acústico puede ser diferente a lo establecido en la Guía.
2. Interpretación de las Tablas de valores mínimos mecánicos
Lo que dice la Guía
Se debe de verificar que el panel acústico elegido cumple con las características mecánicas exigibles en cada proyecto. En cada caso de estudio se obtendrán las acciones de acuerdo a la UNE EN 1991-4, con estos valores existirán zonas de una misma pantalla con diferentes cargas de viento que deberán ser resistidas por los paneles.
Para la verificación del cumplimiento de la carga de viento, el fabricante del panel deberá demostrar mediante ensayo de viento según UNE EN 1794-1 que su producto es capaz de soportar la carga especificada en el proyecto.
La carga de dicho ensayo debe ser 1.5 veces que la carga de diseño que viene reflejada en proyecto.
Consideraciones a tener en cuenta
Como es lógico cuando se habla de comportamiento mecánico, prestaciones con características superiores son aceptadas para situaciones con características inferiores, pero dicha solución no es la óptima que el mercado puede aportar.
La aplicación de la Guía, sin una comprobación mediante el cálculo de la carga de viento para cada proyecto, puede llevar a tres tipos de situaciones:
- Escenarios de riesgo por falta de rigidez, siendo éstos los más graves.
- Escenarios de sobredimensionamiento y sobrecoste económico, siendo éstos los más habituales.
- Escenarios combinados, donde coexistan ambas situaciones en diversos tramos.
3. Dimensionamiento de postes
Lo que dice la Guía
La Guía presenta diversas alternativas para reducir el ancho de los postes cuando en obra se emplean secciones de mayor tamaño que las utilizadas en los ensayos de tipificación, ver siguiente imagen:

Imagen 2. Detalle de las soluciones que se pueden realizar para adaptar el panel al hueco interior entre las alas del perfil de soporte.
Errores de uso e interpretación de la Guía
La Guía suele malinterpretarse al entenderse que las soluciones mostradas para reducir el ancho del alma del poste son las únicas permitidas y validadas automáticamente cuando en realidad, se trata de ejemplos ilustrativos y no de un catálogo cerrado.
Cabe destacar que en los propios ejemplos de la Guía existen soluciones que pueden dar problemas por incompatibilidad de espesores. Por ejemplo, un ángulo de 2mm de espesor esta soldado al alma de un HEB-200 que tiene 9,5mm de espesor. Esto plantea un problema en cuanto al cordón de soldadura, pues no habrá una adecuada penetración en el alma del perfil y además en un proceso de galvanización posterior el ángulo sufrirá deformaciones excesivas por dicha incompatibilidad de espesores.
Consideraciones a tener en cuenta
Las figuras incluidas deben entenderse únicamente como ejemplos ilustrativos, nunca como soluciones tipo de aplicación general. Es importante subrayar que pueden adoptarse otras configuraciones distintas a las mostradas, siempre y cuando se justifique su idoneidad. En cualquier caso, el diseño definitivo debe verificarse mediante los cálculos correspondientes, atendiendo a las cargas de proyecto realmente exigibles.
4. Sistemas de contención con pantallas acústicas integradas
Lo que dice la Guía
En relación con lo indicado en la Guía sobre los sistemas de contención con pantalla acústica integrada, se establece que “el fabricante del producto debe acreditar que el sistema de contención no produce el desprendimiento de objetos de gran masa (≥ 2,0 kg), tanto durante los ensayos de impacto a escala real, como ante cualquier otro impacto concebible”.
Errores de uso e interpretación de la Guía
Del apartado anterior es fácilmente deducible que un sistema de contención con pantalla acústica integrada deba comportarse frente cualquier accidente, con cualquier vehículo, ángulo de impacto o velocidad sin ningún desprendimiento de objetos de gran masa (≥ 2,0 kg).
Consideraciones a tener en cuenta
La norma UNE-EN 1317 establece que los elementos desprendidos de la barrera —en este caso, del conjunto barrera y pantalla— con un peso igual o superior a 2 kg deben ser identificados en los ensayos de impacto a escala real. Sin embargo, la alusión que introduce la Guía a “cualquier impacto concebible” resulta imprecisa y no se corresponde con el marco de la propia norma. La UNE-EN 1317 define de manera estricta los escenarios de ensayo, los vehículos de prueba, las condiciones de impacto y los niveles de contención que deben verificarse; en ningún caso contempla una obligación genérica frente a todo impacto imaginable.
Por consiguiente, en este aspecto debe entenderse que el sistema de contención integrado ha de cumplir estrictamente los requisitos de la UNE-EN 1317. En coherencia con ello, corresponde al fabricante acreditar que el sistema no produce desprendimientos de objetos de gran masa (≥ 2,0 kg) durante los ensayos de impacto a escala real regulados por la citada norma, sin que resulte exigible una interpretación extensiva a impactos no contemplados en su ámbito.
5. Espesores mínimos en la Guía: criterios de referencia, no valores universales.
Lo que dice la Guía
La Guía establece espesores mínimos y determinadas dimensiones para los materiales que conforman los distintos tipos de paneles acústicos (hormigón, metálicos, madera, plásticos, transparentes, etc.). Estos valores aparecen como requisitos de referencia, destinados a garantizar unas condiciones básicas de resistencia y durabilidad de los elementos que integran la pantalla.
Errores de uso e interpretación de la Guía
Una interpretación habitual, pero incorrecta, consiste en asumir que los espesores recogidos en la Guía son los únicos valores válidos y de aplicación general para todos los casos. Esta lectura lleva a emplearlos como “mínimos absolutos”, ignorando que la Guía establece estos valores únicamente como referencia orientativa. En la práctica, pueden darse situaciones en las que el proyecto requiera espesores mayores —por cargas de viento, Inter distancia entre postes o ambiente agresivo— o, al contrario, espesores menores si el diseño lo justifica técnicamente y cumple con los requisitos normativos.
Consideraciones a tener en cuenta
Desde un punto de vista técnico, los espesores y dimensiones de los diferentes materiales que componen el producto pueden variar en función de cada producto y las condiciones específicas de cada obra. Los valores de la Guía no deben interpretarse como obligatorios en todos los casos, sino como una base de mínimos aplicable únicamente en ausencia de proyecto. Se recuerda que pueden existir condiciones particulares en cada actuación donde otros espesores —mayores o menores— o dimensiones de los diferentes materiales, también resulten válidos, siempre que estén debidamente justificados en el estudio acústico y estructural correspondiente.
6. Prevención de colisiones de aves y reducción del impacto medioambiental en pantallas transparentes
Lo que dice la Guía
La Guía establece que, en el caso de pantallas acústicas transparentes, deben colocarse franjas opacas de carácter vertical, separadas entre sí por una distancia determinada, con el fin de reducir el riesgo de colisiones de aves contra los paneles.
Errores de uso e interpretación de la Guía
La redacción de la Guía ha dado lugar a interpretaciones que restringen las posibles soluciones únicamente a las franjas verticales, entendiendo que cualquier otra disposición no cumple con lo prescrito. Esta lectura estricta ignora que el objetivo de la medida no es la orientación de la franja en sí misma, sino la eficacia en la reducción de colisiones. En consecuencia, limitarse a lo vertical como única opción excluye otras configuraciones igualmente válidas y demostradas en la práctica.
Consideraciones a tener en cuenta
De acuerdo con estudios técnicos trasladados por diferentes fabricantes lo relevante es la eficacia de la solución en la prevención de impactos de aves y no la orientación específica de las franjas. Por tanto, tanto las franjas verticales como las horizontales deben considerarse aceptables, siempre que exista una justificación técnica que avale su efectividad. La interpretación de la Guía debe realizarse en este sentido, evitando restricciones innecesarias que limiten la innovación y la incorporación de soluciones alternativas igualmente seguras y funcionales.
En el mercado existen soluciones fabricadas mediante extrusión que permiten integrar las franjas directamente en el metacrilato durante el proceso de extrusionado. Esta técnica ofrece una ventaja fundamental en términos de durabilidad, pues asegura la permanencia de las bandas durante toda la vida útil de la pantalla y evita los problemas de deterioro y mantenimiento propios de las franjas aplicadas con vinilos adhesivos.
En este caso el metacrilato se fabrica por extrusión en planchas de 2 metros de ancho, y las franjas se orientan en el mismo sentido de la extrusión. Por ello, en pantallas con postes separados 2 metros es posible que las franjas queden en vertical; sin embargo, cuando la Inter distancia entre postes es superior al ancho extruido, como ocurre con separaciones de 4 metros, las franjas inevitablemente quedarán en horizontal.
En resumen, la prioridad debe centrarse en la evidencia técnica de que las franjas horizontales también resultan efectivas. En segundo lugar, debe asegurarse que las soluciones elegidas presenten una gran durabilidad y supongan una reducción en los gastos de mantenimiento.